Haga clic en el título para desplegar
Y SI TÚ NO ESTÁS, MUJER (José Juan Mujica)
Y si tú no estás, mujer, ¿para qué el mar?
¿A qué su inmenso azul?
¿No sabe que estás dormida
en el telar de olvido en que te pienso
y te pienso sin cansarme de esperar?
Y si tú no estás, mujer, ¿por qué la flor?
¿De qué sirve su brote?
¿Es que ignora que su aroma es el sabor
que sale del escote amado y se supone inquisidor?
Y si tú no estás, mujer, ¿por qué el lamento?
¿A qué el flujo de ese halo?
¿Acaso en la tristeza o el sufrimiento
late algo que no es malo
que me ayuda, me consuela y lo consiento?
Y si tú no estás, mujer,
¿para qué todo, si ya no posas en mí tu voz ni tu mirada?
Mar flor y lamento, desesperanza, y lodo…
PAPEL EN BLANCO (José Juan Mujica)
Soy un papel en blanco
dentro de una botella
que cruza los mares
perdida en el tiempo.
Nada escribió en mí
el náufrago que aquí me puso,
tal vez porque no supiese
el modo de alar una sola frase.
Rara forma de pedir auxilio
por parte de quien, desesperado,
lo gritase sin saber escribirlo
al ignorar el giro de las letras.
Soy un papel muy viejo y olvidado
seguro por quien en esta acristalada urna
condenase mi existencia.
Si llegara el momento que una orilla
a alguien le mostrase mi presencia,
le pido ayuda y al viento me abandone
pues aquí, tras el cristal, me falta el aire.
UNA DECLARACIÓN DE AMOR PUEDE SER UN GALANTEO O UN ALDABONAZO
(José Juan Mujica)
No dejes, no, no dejes que te quiera
del modo que yo quiero a las mujeres,
no quieras que te quiera si no quieres
la querencia que va en mi faltriquera.
No, mujer, ni lo pienses tan siquiera,
porque hay mentira siempre en mis quereres;
tú quiere sin quererme, si prefieres
que al quererte mi garra no te hiera.
No camines la senda hasta el arribo
donde ese mi querer se vaya yendo
cegado por mi espuela y por mi estribo
No dejes, no, no dejes que te quiera.
No dejes, no, no dejes que te quiera
del modo que yo quiero a las mujeres
no quieras que te quiera si no quieres
No mujer ni lo pienses tan siquiera.
No camines la senda hasta el arribo
Donde ese mi querer se vaya yendo.
Cegado por mi espuela y por mi estribo.
Vete lejos de mí, muda tu atuendo
y a mi lado no estés te lo prohíbo,
porque intuyo que ya, te estoy queriendo.
![]() |
José Juan Mújica Villegas nace en Tamaraceite, Las Palmas de Gran Canaria, en 1949. Ha publicado las siguientes novelas: El hechizo de la mosca tse-tse (2005), La Orden del Papiro de Ámbar (2007), Leyendas apócrifas de San Tamarenzo (2009), ¿Qué piensa la eternidad? (2010), Cuando el cielo no olvida (2012), El dulce aroma del mal (2018), La crisálida sin alas (2024). Relatos cortos: Relatos para dormir el sueño (2020). Diccionarios en clave de humor: Ectolenguaje leve (2021), De bromas y de veras (2022).
También han visto la luz sus poemarios: El duende y la sonrisa (2008), Canto a Lucía, poemas de amor en la distancia (2013), Canto en azul y plata (2015), Unas gotas de algo (Editado junto con "Olvidos" de Adolfo García García - 2016), Cometa y cielo (2016), El verso en la pupila (Editado junto con "Tejiendo versos" de Luis Natera Mayor - 2019), Tan bien acompañado (2020), De nácar solamente (2022), Versos miméticos y Mis cien primeros miedos (En un mismo volumen con "Coronando cimas" de Adolfo García García - 2023) y Otra voz, misma trova (2024)
Hecho con por Juan Ligero Fleitas, usando una plantilla de Colorlib