Haga clic en el título para desplegar
MIS HIJOS ME TRAEN FLORES DE PLÁSTICO (José Hierro)
Os enseñé muy pocas cosas, se hacen proyectos
se imagina y se sueña pero la realidad es otra.
Pocas cosas os enseñé. A adorar el mar,
a sentir la alegría de ver vivir
a un animal minúsculo
y a interpretar las palabras del viento.
A conocer los árboles no por sus frutos.
Por sus hojas y por su rumor.
A respetar a los que dejan
su soledad en unos versos, unos colores,
unas notas o tantas otras formas
de locura admirable.
A los que se equivocan con el alma.
Os enseñé también a odiar la crueldad,
la avaricia lo que es falso y feo,
a odiar las flores de plástico.
Febrero llueve sobre el cementerio.
Es una tarde de domingo, gris es todo.
Hemos venido a enterrar a una criatura
tierna y absurda.
Un ser que tal vez
soñaría con la inmortalidad.
Un pobre ser que ya descansa.
No dejó un hueco irreemplazable en el mundo.
Recordarán algunos de tarde en tarde
y sin dolor que ya no existe.
Aquí me dejan bajo tierra.
Es una tarde de febrero.
Todo es negro cuando se van.
Tarde se aprende lo sencillo,
tarde se encuentra la hermosura.
CANCIÓN DE CUNA PARA DORMIR A UN PRESO (José Hierro)
La gaviota sobre el pinar. Se acerca el sueño.
Dormirás, soñarás aunque no lo quieras.
La gaviota sobre el pinar
goteado todo de estrellas.
Duerme, ya tienes en tus manos
el azul de la noche inmensa.
No hay más que sombra, ya tú eres hombre.
Ya te duermes mi amigo.
Duerme mi amigo,
vuela un cuervo sobre la luna y la degüella.
La mar está cerca de ti, muerde tus piernas.
No es verdad que tú seas hombre,
eres un niño que no sueña.
No es verdad que tú hayas sufrido
son cuentos tristes que otros cuentan.
Eres un niño que está serio,
perdió la risa y no la encuentra.
Será que habrá caído al mar
la habrá comido una gaviota.
Duerme mi amigo,
que te acunen campanillas y panderetas.
No es verdad que te pese el alma.
El alma es aire y humo y seda.
La noche es bella no tiene límites ni rejas.
La gaviota está esperando
para venir cuando te duermas.
Duerme mi amigo,
ya se duerme mi amigo.
REPORTAJE (José Hierro)
Desde esta cárcel podría verse el mar
seguirse el vuelo de las gaviotas
pulsar el latir del tiempo vivo.
Esta cárcel es como una playa,
todo está dormido en ella.
Las olas rompen casi a sus pies.
El estío, la primavera, el invierno,
el otoño son caminos exteriores que otros andan.
Cosas sin vigencia, el tiempo aquí no tiene sentido.
Esta cárcel fue primero cementerio.
Yo era un niño y algunas veces pasé por este lugar.
Desde esta cárcel podría tocarse el mar,
los montes recién nacidos,
los árboles que se apagan
entre acordes amarillos.
Las playas que abren al alba grandes abanicos.
Y así las horas y así los años
y acaso un tibio atardecer del otoño
sentimos parado el tiempo.
Sed de tiempo porque el tiempo
aquí no tiene sentido.
Un hombre pasa, sus ojos llenos de tiempo.
Un ser vivo dice cuatro, cinco años
como si echara los años al olvido.
EPITAFIO PARA LA TUMBA DE UN HÉROE (José Hierro)
Se creía el dueño del mundo
porque latía en sus sentidos.
Lo aprisionaba con su carne
donde se estrellaban los siglos.
Con su antorcha de juventud
iluminaba los abismos.
Se creía el dueño del mundo,
su centro fatal y divino.
Lo pregonaba cada nube,
cada grano de sol o trigo.
Si cerraba los ojos todo se apagaba sin un quejido.
Nada era, si él lo borraba
de sus ojos o sus oídos.
Se creía el dueño del mundo
porque nunca nadie le dijo
cómo las cosas hieren,
baten a quien las sacó del olvido.
Cómo aplastan desde lo eterno
a los soñadores vencidos.
Se creía el dueño del mundo
y no era dueño de sí mismo.
![]() |
|
Imágenes de José Hierro en Lanzarote en Los Hervideros en una foto de Yolanda Soler Onís Poeta y amiga del Poeta. Luis Fajardo en el acto que se realizó en las Bodegas El Grifo de Lanzarote en diciembre de 2022 en la celebración del centenario del poeta José Hierro con un monovarietal de Malvasía Volcánica que lleva su nombre. Un blanco con alma de tinto.
Luis Fajardo presentó los poemas que había musicado del poeta José Hierro.
José Hierro del Real. Nace en Madrid el 3 de abril de 1922 y muere el 21 de diciembre de 2002. Poeta español, crítico de arte y académico de la Real Academia de la Lengua.
Su familia se traslada a Santander siendo niño y allí estudia la carrera de perito industrial, que tuvo que interrumpir en 1936. Su primer poema, Una bala le ha matado, aparece publicado en 1937.
Al finalizar la Guerra Civil es detenido y procesado. Permanece en la cárcel hasta 1944 y allí empieza a interesarse de forma sistemática por la literatura, apareciendo ya en sus primeros escritos diversos hechos vividos durante la contienda.
Cuando sale de prisión se traslada a Valencia, donde se dedica a escribir, colabora en un diccionario mitológico y, junto a José Luis Hidalgo, participa en la fundación de la revista Corcel. En 1944 realiza la primera crítica pictórica sobre la obra de Modesto Ciruelos.
Durante los años 40 vuelve a Santander y, además de trabajar en diferentes oficios, colabora en la revista de la Cámara de Comercio, donde escribe sobre economía y sobre los hombres ilustres de la industria cántabra.
En 1946 se relaciona con el renovador grupo "Proel", editor de la revista poética del mismo nombre en la que publica su primer libro de poemas, Tierra sin nosotros, en 1947.
En 1950 escribe Con las piedras, con el viento y en 1953 aparece Antología poética, una amplia selección de su obra lírica.
Durante esa época fija su residencia en Madrid, donde comienza a trabajar en Radio Nacional de España, además de realizar crítica de arte y colaborar en revistas y periódicos.
En 1955 se publica Estatuas yacentes y en 1962 el volumen Poesías completas.
Durante las décadas siguientes continúa creando poesía, participa en actividades literarias, realiza crítica de arte analizando la obra de artistas del campo de la pintura y de la escultura, y forma parte de numerosos jurados literarios. Pronuncia gran número de conferencias sobre poesía y arte en la mayoría de las capitales europeas y sus poemas figuran en las más destacadas antologías de poesía contemporánea.
Premio Nacional de las Letras, en 1990, año en el que ve la luz Agenda.
En 1998 publica Cuaderno de Nueva York y recibe el Premio Cervantes.
Nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Turín, en 2002. Fallece a finales de ese mismo año.
José Hierro está considerado como una de las voces más representativas de la poesía social de posguerra.
Hecho con por Juan Ligero Fleitas, usando una plantilla de Colorlib